CIRUGÍA DE TIROIDES 

¿Qué es la glándula tiroides y para que sirve?

La glándula tiroides normalmente se localiza en la parte anterior del cuello, Tiene forma de mariposa, con un lóbulo derecho y un lóbulo izquierdo conectados en la parte central por lo que se conoce como Istmo.  La glándula utiliza yodo para formar las hormonas tiroideas que ayudan a que los órganos funcionen normalmente y puedan mantener la temperatura corporal, frecuencia cardíaca y que las células puedan utilizar la energía disponible.

¿Cómo se inicia el estudio de un paciente con alteración de la glándula tiroides?

Todo paciente con alteraciones de la glándula tiroides debe ser evaluado con una historia médica y examen físico completo con especial atención a la exploración del cuello, para identificar bultos (nódulos), masas o los ganglios linfáticos del cuello,  una ecografía cervical y estudio de hormonas tiroideas (TSH).

Ante la presencia de imágenes sospechosas en la ecografía, se realiza una punción con aguja fina (PAAF), que puede mostrar resultados benignos, indeterminados o sospechosos de cáncer. Dicho hallazgo permite establecer un plan de tratamiento quirúrgico y se confirma en el postoperatorio con el análisis definitivo de la tiroides.

En algunos casos se hacen pruebas adicionales para determinar si las células cancerosas se diseminaron fuera de la tiroides y a otras partes del cuerpo, o si se acompañan de otros tumores y trastornos extra tiroideos.

Los exámenes de detección pueden tener resultados falsos positivos con el consiguiente sobrediagnóstico y falsos negativos en los que teniendo la enfermedad no se diagnóstica.

Una correcta evaluación por un especialista de tiroides permite decidir en conjunto con el paciente las opciones, riesgos, beneficios potenciales y el mejor tratamiento a seguir.

¿Cuándo está indicada la cirugía de tiroides?

La cirugía está indicada en diversas afecciones tiroideas tanto benignas como malignas como son el caso de nódulos tiroideos grandes o sospechosos, glándulas hiperactivas (hipertiroidismo) o Bocio (glándula tiroides grande) multinodular o sintomático y en el cáncer de tiroides confirmado.

Existen indicaciones quirúrgicas específicas para cada una de estas afecciones las cuales deben decidirse caso a caso con su médico tratante según la patología que presenta, sus antecedentes y estado general.

¿Qué es el cáncer de tiroides?

Los nódulos tiroideos son masas en la tiroides, pueden ser hallados mediante examen físico o algún estudio de imagen, son muy comunes, pero en general, no son cancerosos.

El cáncer de tiroides es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la glándula tiroidea, se presenta mas frecuentemente en mujeres y se diagnostica mayormente entre los 45-55 años, no existe certeza sobre las causas del cáncer de tiroides, pero se asocia a antecedentes de exposición a radiación, antecedentes familiares de cáncer de tiroides y algunas afecciones genéticas.

¿Qué tipos de cáncer primarios de tiroides existen?

  Hay cuatro tipos principales de cáncer de tiroides, los cuales presentan distinta agresividad:

El cáncer diferenciado de tiroides (papilar y folicular) en general de buen pronóstico, el cáncer medular un tumor neuroendocrino que influye en mantener el calcio de la sangre y se asocia a síndromes y el cáncer de tiroides anaplásico y pobremente diferenciado que son difíciles de curar con los tratamientos vigentes y tienen peor pronóstico. Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes de cáncer de tiroides, la  cirugía es el principal tratamiento curativo en pacientes resecables,  cuya extensión se plantea caso a caso.

¿Que tipos de procedimientos quirúrgicos se realizan y en que consisten?

Existen distintos tipos de procedimientos quirúrgicos, dentro de los cuales los más comunes y recomendados son:

  • Biopsia quirúrgica: que consiste en la extracción de una pequeña parte de la glándula se utiliza en algunos casos de sospecha de tumores como linfomas o anaplásicos.
  • Lobectomía o tiroidectomía parcial: procedimiento en el cual se saca la mitad de la glándula tiroides.
  • Tiroidectomía total: en el que se reseca de todo el tejido tiroideo visible.
  • En algunos casos además debe realizarse disección ganglionar cervical seguido de tratamiento con yodo radioactivo.

¿Si requiero cirugía que exámenes preoperatorios debo realizarme?

Los exámenes preoperatorios generales incluyen una evaluación cardiopulmonar (electrocardiograma y una radiografía de tórax), exámenes de sangre para determinar si existe algún trastorno hemorrágico, anticuerpos contra la tiroides y otros según los antecedentes de cada paciente.  

Los pacientes que hayan tenido un cambio en la voz o una operación previa del cuello deberán tener una evaluación preoperatoria mediante una nasofibrolaringoscopia de las cuerdas vocales para determinar si el nervio laríngeo recurrente funciona normalmente. Si se asocia a otros síntomas como dificultad para respirar o tragar pueden ser necesarios otros estudios como por ejemplo endoscopia digestiva alta.

¿Que riesgos tiene la cirugía de tiroides?

Los riesgos de la cirugía de tiroides son poco frecuentes, sin embargo, los más importantes incluyen el daño a los nervios laríngeos recurrentes y superior, que controlan las cuerdas vocales y pueden causar ronquera permanente, daño a las glándulas paratiroides, que regulan los niveles de calcio en el cuerpo y sangrado que puede causar dificultad respiratoria aguda.

Estas complicaciones ocurren con mayor frecuencia en pacientes con tumores invasivos o bocios grandes, aquellos con muchos ganglios linfáticos afectados, en re-operaciones, o pacientes con comorbilidades importantes, usuarios de anticoagulantes y también son más frecuentes cuando la cirugía es realizada por cirujanos no expertos y que operan pocos pacientes de tiroides regularmente. 

¿Qué ocurre el día de la cirugía?

El día de la cirugía debe estar en ayunas y será evaluado preoperatoriamente por un anestesiólogo ya que requiere anestesia general; usualmente el procedimiento demora entre 1:30 a 2:30 horas, y posteriormente es trasladado a sala de recuperación para observación y control de síntomas secundarios a la anestesia.

¿Qué ocurre después de la cirugía?

En general la cirugía de tiroides genera pocas molestias y una vez que se haya recuperado de los efectos de la cirugía, el paciente podrá realizar todas las cosas que hacía antes de la operación en corto tiempo.

Las molestias más frecuentes son dolor leve a nivel de la incisión y dolor de garganta debido al tubo que se coloca para respirar durante la operación, sin embargo, se controla eficazmente con medicación.

Una vez estable y con molestias mínimas, se traslada a una habitación en el hospital con analgesia y se realimenta de forma regular.

En el caso de requerir una disección ganglionar cervical o en cirugías laboriosas se instala un drenaje quirúrgico en el cuello en el lugar de la incisión, el cual se le retira los días posteriores a su operación.

¿Cuántos son los días de hospitalización y retorno a la actividad habitual?

La mayoría de los pacientes sometidos a cirugía de tiroides permanecen hospitalizados por aproximadamente 24 horas y puede dárseles de alta a la mañana siguiente de la operación. Previo el alta se realiza un control clínico y de laboratorio de los niveles de calcio en sangre, se evalúa la tolerancia al dolor, la alimentación y la ausencia de complicaciones.

Las actividades habituales se retoman relativamente en el primer día, sin embargo, se recomienda evitar actividad física vigorosa como deportes, levantamiento de cosas pesadas durante al menos 10 días, por que al alta se indica reposo relativo por 10 a 21 días según el caso, período que podría extenderse según resultados de biopsia, si requiere tratamientos adicionales a la cirugía.

¿Cómo funcionará mi organismo sin tiroides después de la cirugía?

Después de la cirugía en la mayoría de los casos se indica una pastilla que contiene la hormona tiroidea (T4), que reemplazará la función de la glándula tiroides extraída parcial o totalmente, esta evita los síntomas de hipotiroidismo y evita que vuelva a crecer tejido tiroideo en el caso de cáncer. Los riesgos de utilizar la hormona tiroidea en pastillas están asociados a tomar en exceso o por déficit. Es por este motivo muy importante que sus niveles de hormona tiroidea y TSH sean controlados periódicamente, aún cuando se esté sintiendo bien, de modo que la dosis de hormona tiroidea pueda ser ajustada en caso necesario.

Los beneficios de su uso superan a los riesgos asociados a un leve aumento de frecuencia cardíaca u osteoporosis, pero deben ser vigilados por un especialista de forma regular.  

La hormona tiroidea se toma una vez al día, a primera hora de la mañana con el estomago vacío.  La mayoría de los problemas tiroideos son permanentes, y por lo tanto la mayoría de los pacientes requieren hormona tiroidea de reemplazo de por vida.

¿Cómo se realiza el seguimiento post Tiroidectomía?

El seguimiento de los pacientes se realiza clínicamente, con ecografía tiroidea y control de exámenes de sangre de la función tiroidea y Tiroglobulina en caso de cáncer diferenciado de tiroides.

La frecuencia de los controles varia según el diagnóstico y respuesta al tratamiento. En general el primer año se realiza de forma trimestral o semestral y posteriormente anual según su riesgo.   

Para informarte mejor, puedes solicitar una hora de atención presencial o por telemedicina haciendo clic aquí.

Atte.

Dra. Daniela Maldonado